Entrevista a Hervi

Los laberínticos caminos urbanos me han llevado en esta ocasión a encontrarme con Hervi, tuvimos una interesante conversación que paso a compartir con ustedes, no sin antes reseñar la vida y obra de este maestro del humor gráfico.

Nacido en Santiago de Chile el 28 de noviembre de 1943, Hernán Vidal, conocido por su seudónimo Hervi, estudió dibujo y pintura en la Escuela Experimental de Educación Artística y luego arquitectura en la Universidad de Chile, donde se titula en 1975.

Hervi a trabajado en una enorme cantidad de publicaciones, entre las que destaca su obra para la mítica revista La Chiva y su participación, a principios de los años 70, en Editorial Quimantú, con títulos como La Firme y Cabro Chico, más tarde, Hervi publica en las revistas Hoy, Humor de Hoy y en la destacada Bicicleta, en donde crea uno de los personajes más recordado en la gráfica nacional: “Súper Cifuentes”.

A lo largo de su carrera, Hervi a publicado en casi todas los diarios y revistas de Santiago, destaca su participación en La Época, La Tercera y el semanario Que Pasa; en el plano internacional participa en las agencias Cartoonist & Writers Syndicate de New York y Charlot de Roma, colabora además en algunas revistas europeas como El Jueves de España, Far East de Irlanda y Paparazzi de Suecia.

En 1994 recibe el nombramiento de “Profesor Honorífico de Humor” de parte de la Universidad de Alcalá de Henares, en Madrid, España.

JPT: ¿Te sientes parte de una línea, dentro del cómic chileno, relacionado a lo social?

HV: Los análisis teóricos y el desmenuzamiento de lo que ha sido el desarrollo del humor gráfico en Chile no me corresponde hacerlo a mí, yo creo que a otras personas… yo siempre he dicho que en este campo soy como los insectos con los entomólogos: yo soy insecto y no entomólogo… supongo que por haber trabajado tantos años, sobre todo en la contingencia política, algo debe haber quedado de eso en el desarrollo de este oficio en Chile.

JPT: Cuéntanos acerca de tus vivencias de participación en Editorial Quimantú.

HV: Se trató de algo con un desarrollo muy natural, en el grupo en el que trabajábamos Palomo, los hermanos Vivanco y yo, hacíamos antes la revista La Chiva, que era una publicación autogestionada, cuando llegó el gobierno de Salvador Allende naturalmente nos incorporamos a la casi recién creada Editora Nacional Quimantú, esta no era una editora estatal, como se ha dicho, porque era autogestionada y no dependía del gobierno y fue muy normal para nosotros hacer lo mismo que estábamos haciendo, de hecho el nombre de una de las revistas que hicimos allí, que era La Firme, es como la contraparte de La Chiva, en el fondo: historietas con algún sentido de reflejo de la realidad social chilena de ese momento… esto tenia muchas influencias, sobre todo del dibujante mexicano Rius, que hacia Los Agachados y Los Súper Machos, al cual nosotros admirábamos mucho… entonces era normal que nosotros siguiéramos más o menos este mismo esquema, es decir: una historieta donde no hay un solo personaje, sino que el personaje es todo un grupo humano, en el fondo los representantes de una sociedad.

JPT: …de hecho, en su libro La Vida de Cuadritos, Rius se refiere a ustedes como “la hermosa experiencia chilena” relativo al cómic social, ¿qué huella percibes que deja esa instancia en el cómic actual?

HV: Bueno, me parece que en alguna forma esto significó una especie de vuelco en la actitud que tenemos en general los dibujantes: un poquito… solitaria, el hecho de haber trabajado en equipo, haber hecho los guiones en equipo, los dibujos en equipo… fue una experiencia realmente novedosa y que disfrutamos mucho y creo que los resultados fueron buenos, entonces eso rompe el esquema tradicional del dibujante solitario que inventa sus historias, las dibuja y las publica... creo que lo que estamos viendo ahora, este grupo de dibujantes como Christiano, como Rodrigo Salinas… de alguna manera ellos se han permeado de esta forma de pensar y hacer las cosas en grupo y la fuerza que eso tiene está demostrada por la calidad de las muchas cosas que han hecho en el último tiempo.

JPT: En plena dictadura en nuestro país tu creaste un personaje llamado “Súper Cifuentes” en la revista Bicicleta, debo decir que fue una de las pocas cosas que nos hicieron reír a carcajadas en una época oscura en la que nada parecía gracioso ¿qué opinas al respecto de la reacción que tuvo la gente con tu personaje en esa época?

HV: Creo que la respuesta fue muy positiva de parte de los jóvenes, hay que recordar que La Bicicleta era una revista juvenil, en el fondo un cancionero con algunas cosas más... yo inventé lo primero que se me vino a la cabeza: un antihéroe fracasado, que era lo que en general estaba poblando este país, lleno de gente vencida, humillada, con hambre, con cesantía y con todos los males que recordamos de aquellos tiempos durísimos y bueno… éste era un ingenuo tratando de luchar en contra de eso y obviamente dándose cabezazos contra la muralla, sin ningún resultado positivo… yo me reía mucho haciéndolo también, para mí uno de los modelos valiosos en cuanto a la forma y sentido del cómic ha sido Roberto Fontanarosa y su forma de hacer las cosas, él mismo describe que lo que intenta es simplemente hacer reír, sin pretender enseñar ni dar un mensaje ni nada, ahora, si da un mensaje… eso es un “además”, eso es lo que yo siempre he tratado de hacer, nunca pontificar a través del dibujo, nunca tratar de ponerse arriba de un altar diciendo que cosas son buenas o que cosas son malas, simplemente hacer reír a través de los dibujos.

JPT: Avanzando en el tiempo, nos encontramos con tus obras Peucoman o Ciber Cifuentes ¿Cómo fue tu trabajo desde los noventas, con el cambio tan radical que vivimos en lo social?

HV: Bueno… Ciber Cifuentes fue resucitar el personaje que yo creo que es permanente, nunca se van a acabar en nuestra sociedad actual, no solo chilena sino que en todo el mundo, una gran masa de fracasados idealistas… con buenas intenciones, pero no por eso menos fracasados… luchando contra fantasmas, porque en realidad no existe un enemigo claro en esta sociedad mercantil… no es una dictadura ni nada… es el “mundo” y la lucha en contra de eso siempre va a tener estos personajes que son un poquito tragicómicos.

JPT: Hace mucho tiempo que quería preguntarte lo siguiente: en la actualidad algo bastante inusual sucede en torno a tu persona, pues has sido constantemente homenajeado por jóvenes ávidos de tu trabajo… tomando en cuenta que estamos en un país con muy mala memoria y que las raras veces que considera a los artistas es cuando los homenajea póstumamente ¿cómo te sientes ante tal valoración de tu obra?

HV: Bueno, me estimula mucho, porque eso significa que todavía no he llegado a ser una especie de reliquia y que lo que sigo haciendo tiene todavía alguna validez como trabajo… así es que es muy estimulante.

JPT: Por último… danos una apreciación personal acerca de lo que ha sido tu carrera.

HV: No podría hacer un análisis, lo que si… es que me he divertido mucho todo este tiempo y si en algunos momentos me ha ayudado a sobrevivir me parece fantástico, no todo el mundo puede decir que ha hecho un trabajo agradable con el cual a sobrevivido, para mi realmente esto ha sido una diversión desde el comienzo… desde los 14 años, cuando comencé a publicar.

Entrevista: Jorge Pato Toro