Entrevista a Christiano

“Christiano” es el seudónimo de Cristian Gutiérrez, destacado dibujante de cómic chileno que durante años nos ha sorprendido con una aguda obra gráfica, a ratos dolorosa, pero que siempre consigue sacarnos risas en el “impacto”.

Se encuentran entre sus trabajos: “Ojo Bizarro”, “El Antipoeta Sangüesa”, “El Pato Lliro” y “La Liga de los Separados” entre otros, además de una extensa cantidad de obras publicadas por medios impresos y digitales en Chile y el extranjero.

Nuestro viaje urbano nos permitió establecer una interesante conversación con Christiano, que encantado comparto con ustedes, amigas y amigos invisibles.

JPT: ¿Por qué elegiste el cómic?


CHR: No se si lo elegí yo o me eligió él, es una cosa tácita, primigenia, que tiene que ver con mi infancia: siendo muy chico, sin racionalizar demasiado, estaba haciendo historias dibujadas.


JPT: ¿Leías historietas en esa época?


CHR: Sí, era una época de mucha producción nacional y extranjera, mucho título y revista diversa, llegaban solitas a mi casa.


JPT: ¿Que historietas recuerdas con más cariño?


CHR: Mmm, varias... las chilenas Dr. Mortis, la Chiva, Cabro Chico y las de Editorial Novaro, también de superhéroes DC, Turok, etc.


JPT: Una amplia gama de lecturas en cómic…


CHR: Sí, además en mi casa circulaban libros y revistas de diversa índole, me sentí cercano a las publicaciones de manera muy natural.


JPT: ¿Cuándo te diste cuenta que definitivamente ibas a hacer de aquello tu profesión?


CHR: Siempre quise eso siendo niño, tenía una visión media mítica de los dibujantes, siendo adolescente me perdí un poco y luego a los veinte, o algo así, me bajó de nuevo al descubrir las cosas interesantes que se estaban haciendo en el mundo, digo en el tema historietas, en el under: Robert Crumb o los franceses, además de que le seguía la pista muy de cerca a Hervi y Palomo, de los que después me hice medio amigo.


JPT: Tengo un catálogo de un encuentro de cómic chileno del año 1994 en el que expresas que “el humor tiene la capacidad de transformar la tristeza y la tragedia en una farsa bufonesca” ¿de que manera has desarrollado ese concepto en tu carrera?

CHR: Mmm, ese es un “guateo” conceptual muy “literatoso”, no se si lo definiría así, o sea en esencia tiene algo de eso…


JPT: ¿Entonces ya no lo ves de esa forma?


CHR: Si, pero esas palabritas ya no me gustan, son muy de aspirante a “poeta”, creo que el humor siempre es una cuestión que tiene que ver con catarsis, desahogo, extrapolación… por eso a veces los temas terribles son los favoritos de los humoristas.


JPT: A mi tu trabajo siempre me ha parecido muy dramático…


CHR: Si, lo es… no creo que eso pase desapercibido, además de que ya lo asumí, antes no lo tenía tan claro, lo malo es que para el que mira externamente se cumple esa cosa medio maniquea de que el payaso es un ser triste… no se si soy tan triste, a veces me sorprendo de mis ganas, aunque es sólo a veces jajaja, para mí las frustraciones personales son un motor excelente para echar adelante y si es dibujando mejor, además que si esto no es, pecuniariamente hablando, “seguro” ¡que mejor terapia que dibujar para sanarme! es algo que puede sonar a “chantismo” oriental, pero es bastante occidental.

JPT: Me parece que tú trabajo es muy similar al de Hervi o Palomo en la perspectiva de la ironía social, muy directa y sardónica… ¿te sientes parte de una continuidad en esa línea del cómic?

CHR: Es que lo que hace Palomo y Hervi… y yo, es más bien humor gráfico, pero si lo vemos como una perspectiva general creo que sigo esa senda, o sea… guardando las proporciones en las diferencias… me falta para eso, pero por ahí voy, así como viene Salinas y Leo Ríos después…


JPT: Inevitablemente debo preguntarte algo acerca del más célebre de tus personajes: “Pato Lliro”, así es que dime lo que desees al respecto de él…


CHR: Es el caballito de batalla en varios aspectos, me he sorprendido con varias personas identificadas con el personaje, lo bueno es que con una cosa under, tan humilde, le toqué una fibra a un no-lector de cómic, eso es lo que he sentido, de cualquier forma quiero hacer otras cosas, pero no descarto retomarlo, hay varias cosas escritas por ahí.


JPT: ¿Veremos al Pato Lliro alguna vez en otras circunstancias, con otra edad o algo así?


CHR: Hay una historia de la llegada de los carteles de la droga a las poblas, eso matizado con toda esta nueva fauna de funcionarios políticos trepadores, todo pasado por el cedazo minimalista y salvaje del Pato… está solo un poco más grande.


JPT: ¿Alguna vez retomarás “Ojo Bizarro”?, a mi parecer tu trabajo más visceral.


CHR: De hecho he seguido dándole por ese lado en algunas cosas, lo que pasa es que no están óptimas para publicarse, habrá que esperar, pero están.


JPT: ¿Cuál es la opinión que más te ha impresionado de alguien que ha visto tu trabajo?


CHR: Que me digan que me parezco a Jorge Cristi, dibujante de la antigua guardia, un surrealista que he visto muy poco y que al parecer era un guionista genial…y los elogios de los argentinos ¡que saben de esto! …que una vez Rep leyera enterito el “Ojo Bizarro” y terminara con un "qué lindo esto".


JPT: ¿Que expectativas tienes de tu trabajo en el futuro?


CHR: Primero pasarla bien yo… que me sirva en los aspectos personales que te comentaba, luego que la gente se ría… y luego reflexione, me encanta hacer reír a la gente, debe ser, como dice Fontanarrosa, que “uno es un agradecido de quien te hace reír”.


Blog de Christiano: http://christiano-g.blogspot.com/

Entrevista: Jorge Pato Toro.